lunes, 10 de julio de 2017

Todos los días hay ferias de distinto tipo en la urbe alteña

Todos los días de la semana hay una feria en El Alto. Cada día los comerciantes se asientan en diferentes zonas y acaparan calles y avenidas de la ciudad.
Página Siete

Comida, refrescos, ropa usada o un gorro tejido a mano, la variedad de productos para vender es infinita. Las calles de la Ceja albergan a todos estos comerciantes.

Alrededor de 100 mil comerciantes legales invaden las calles de la urbe alteña; sin embargo, existe una gran cantidad de vendedores que no cuentan con permiso del gobierno municipal.

"En los operativos que realizamos se comprueba que cada día hay nuevos asentamientos”, afirmó el encargado de la dirección de ferias y mercados de la Alcaldía de El Alto, Adrian Huanca.

La tarea de evitar los asentamientos, sobre todo en la Ceja, es difícil, "sabemos que hay áreas donde se asientan muchos comerciantes de manera paulatina, aparecen en diferentes sectores”. Cada noche, efectivos del municipio se encargan de garantizar la libre transitabilidad en las calles y avenidas. Sin embargo, "esto es como el juego de ‘pesca pesca’, los retiramos y vuelven en media hora o una hora”, explica el funcionario edil.

A partir de las cuatro de la tarde algunos sectores de la Ceja empiezan a abarrotarse de comerciantes. En la Tiwanaku o en la avenida Franco Valle. Los vendedores se asientan en la calle para ofertar "a veces un vaso de fresco o algunas prendas tejidas a mano”, explicó el director de ferias y mercados.

La Alcaldía cuenta con 412 carpetas de asociaciones registradas, 127 grupos están establecidos en el Distrito 6 y en la fFeria 16 de Julio. A este número le sigue el Distrito 1, es decir la Ceja, que cuenta con 82 sindicatos registrados.

Se reconoce tres categorías de comerciantes. Los asentamientos en grupo, los ocasionales y los ambulantes, de estos últimos existen tres afiliaciones, según datos de la Dirección de Ferias y mercados del gobierno edil.

Mucha gente se dedica al comercio en El Alto. "Llegan de las provincias a la ciudad a comercializar sus productos, también muchos ciudadanos dentro del radio urbano salen a las calles a vender. Desde las cuatro de la tarde llenan las calles. Ellos salen con algún producto, cuentan con un capital y tratan de generar algún tipo de actividad económica para sustento de sus familias”, expone Huanca.

Relata que desde señoras de la tercera edad, niños, gente joven y madres jóvenes tratan de vender un fresco de k’isa, con un capital mínimo.

"Ellos están ahí, en las calles, están asentados. Cada día esto va creciendo, incluso personas con vehículos privados salen a las ferias, abren el maletero o las puertas y ya tiene los productos ahí”, expresa el funcionario edil (WV).

No hay comentarios:

Publicar un comentario